martes, 6 de diciembre de 2011

SOLEDAD, VALORACIÓN Y CAMBIO




"Miré a mi mano derecha, y observé; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, nadie se preocupó por mi alma”. Salmo 142:4

PREGUNTA:

Muchas gracias, al leer tu blog encontré respuestas y buenos consejos.
A veces me siento confundida y con ganas de excluirme, estar sola, no tengo hermanos, siempre me sentí sola pero ya estoy acostumbrada. No me gusta socializar. Quisiera dedicarle mis talentos a Dios, y no solo pensar en mis metas personales. Y me siento peor aun porque hay personas que tienen dificultades terribles y yo perdiendo el tiempo preocupándome por mis problemas.

RESPUESTA

Apreciada amiga:


Espero que sea de ayuda este blogger, y en este caso en tu ayuda personal. Primeramente  disculparme por no haber respondido tu pregunta, no me alcanzó el tiempo por el trajín constante del deber.

SOLEDAD, NUESTRA COMPAÑERA DE LA VIDA.


La soledad tiene dos perspectivas, un lado saludable y otro enfermizo, aprender a distinguir ambas caras de esta situación es básico para una buena relación consigo y con los que te rodean.

Cuando la soledad Enferma. No hay peor soledad que la soledad de la compañía. Por paradójico que parezca, es una situación relativa, pero altamente estresante cuando va minando la vida afectiva y la estabilidad emocional de la familia y de tu persona.

El sentimiento de soledad genera:
  • Angustia.
  • Depresión.
  • Sentimientos de desvalorización.
  • Enfermedades psicosomáticas, etc.
Hay personas que toman la decisión de alejarse de todos con la intensión de seguir rumiando su dolor, sin buscar una solución, andan en círculos que pareciera que no tiene un fin.
Sin embargo esa actitud es errada y poco sabia. Una persona sabia que ha entendido la importancia de la soledad, se separa del grupo, pero no con la intensión de lapidarse con lo que le aqueja, sino para meditar, se hace libre en su intimidad, analiza, busca opciones para solucionarlo, no se calla y después que se ha confrontado consigo mismo, regresa al grupo.
Uno de los factores como jóvenes que involucra la soledad, es que ésta constantemente te lleva a buscar una “compañía” para “romper”  esa soledad (“novio o enamorado”), aunque no comentas en tu pregunta, pero según las estadísticas declaran que las personas que vienen de familias disfuncionales (donde solo hay mamá o papá) o sufren  de ausencia de padres, son candidatos para entablar una relación donde vivirán no de amor, sino de dependencia emocional, cosa que es otro factor que empeora la situación.
Todas las personas buscamos sentirnos comprendidos,  escuchados, atendidos ante la soledad pero no basta solo con desearlo, no basta solo con tener buenas intensiones, no solo basta con querer cambiar, involucra esfuerzo constante para romper la pared que tu misma estas construyendo: “soledad”.

Cuando la soledad es saludable. No obstante lo anterior, la soledad es buena. Es imperioso para la salud mental que las personas aprendan a desconectarse de todo y sepan experimentar el estar consigo mismos.

En su libro Elogio de la lentitud, el periodista canadiense Carl Honoré habla de un mal del siglo: la velocidad y el no aprender a detenerse para disfrutar, en primer lugar, de sí mismo. Palabras como "contemplación", "reflexión", "meditación", "interioridad", etc. han pasado a ser sinónimo de misticismo, cuando en realidad, son una de las características esenciales del ser humano. Es necesario nadar en contra la corriente y aprender a vivir la soledad de manera productiva y enriquecedora.

Las personas tienen que aprender a disfrutar de sí mismos, de otro modo, corren el riesgo de hacerse
dependientes de otras personas.

La soledad, cuando se vive como un momento de construcción de sí mismo, para reflexionar, observar inteligentemente el mundo interior, es positiva, ayuda a las personas a construir una buena relación consigo misma.


Una persona que aprende a vivir su soledad de una manera productiva, enriquecedora consigo misma, está mejor preparada para vivir en pareja. No generará el síndrome del miedo a estar solo o sola, que lo puede llevar a vincularse afectivamente simplemente para alejarse de ese sentimiento, en ese caso, como señala
Merlina Meiler, el miedo a la soledad se convierte en un pésimo consejero para conseguir compañero o compañera. La pareja se convierte en un salvavidas de la tristeza que lleva quien no aprende a gozar de su mundo interior y de la soledad productiva.


El crítico literario chileno Alone (Hernán Diaz Arrieta), solía decir de manera irónica: "Me gusta estar solo, siempre y cuando tenga alguien al lado a quien decírselo". Tal vez una buena filosofía para entender que la soledad es buena, en tanto nos ayuda a construir nuestro mundo interior, y mala, si nos enajena de otras personas.

ACOSTUMBRAMIENTO.

Acostumbramiento no es sinónimo de mejora, es como ver una herida en tu brazo y no hacer nada, mientras se sangra y no se busca ayuda, es no aceptar que algo falta dentro de ti para ser plena. No obstante el factor “hermanos” no tiene nada que ver en tu caso, sino se basa más en la relación que has tenido con tus progenitores. Es duro comer en la misma mesa, dormir en el mismo techo, estar rodeado de tu familia y sentirse sola.
Es duro saberse que en medio de tanta gente uno se siente desolado. No mencionas nada acerca de la interrelación que  tienes con tus padres, pero cuando mencionas “No me gusta socializar”, se ve que tienes un conflicto que involucra más con tu autoestima entre otros factores. Sería bueno que busques ayuda profesional, un Psicólogo(a).
Sin embargo esta ansiedad, angustia, soledad que sientes ha ido madurando poco a poco con el tiempo y has dejado que crezca, es importante confrontarse con lo que a uno le incomoda, le aqueja pero con asertividad, y no con agresividad. El acostumbramiento mata, no ayuda.

FAMILIA Y SOLEDAD

No es un juego el sentirse solos. Una familia que entiende su rol, entenderá que debe estar presente en los ciclos vitales de quien acompaña, de otro modo, la vida se torna en una cruz.


La soledad familiar se torna dolorosa porque no hay con quien conversar, se muestra falta de interés y las personas que conforman la relación familiar se van alejando paulatinamente uno del otro. Como señala Ana Giorgana, cuando los padres "no están disponible para nosotros emocionalmente hablando" genera "una condición desgarradora, desalentadora y por momentos, tocamos el sentimiento del desamor, de la frialdad y de la soledad".
Uno de los aspectos que más daña la relación es la sensación de estar juntos, pero, separados por un muro de silencio, apatía, desinterés, en suma, de soledad.

Habla con tu familia, no te compares por las necesidades que quizás ellos estén pasando, y creas que los de ellos son más importantes. Se sincera con lo que dices pero dulce en tus palabras. Los padres tienen el derecho de escuchar a sus hijos, de otro modo los hijos entraran en depresión y en soledad. Tus padres están comprometidos con lo que te aqueja, ya que ellos han participado por lo que estás pasando. Expresa lo que te sucede y llega a un acuerdo.

VALORARSE.
Cuando mencionas “me siento peor aun porque hay personas que tienen dificultades terribles y yo perdiendo el tiempo preocupándome por mis problemas”;

Algo que nos han inculcado desde pequeños es que tenemos que respetar, orientar, amar, etc. a nuestro prójimo, sin embargo se han olvidado el enseñarnos a amarnos, a valorarnos, uno de ellos es aprovechar y aprender de las expectativas y metas que uno desea alcanzar, no porque deseas ser profesional y demás quiere decir que eres descortés y egoísta. Todo tiene su tiempo y el tuyo es estudiar.

Con respecto a las dificultades que mencionas, déjame decirte que tanto como los problemas de los demás y como los tuyos son importantes. Ya que nadie siente y le afecta lo mismo que a ti.
Son importantes y te afectan y hay que buscar ayuda tan solo porque son tus luchas y conflictos. Compararse (nuevamente te estás comparando) no ayuda. A Dios le interesa tanto los enormes conflictos que pueden tener una persona y los tuyos. Dios no distingue, él ve más allá de lo que tu cabecita puede observar. Valórate no solo con lo que eres, sino con lo que tienes, con lo que te ocurre cotidianamente y aprende de ellos.

Jamás una persona “pierde el tiempo” si se invierte en uno mismo como tú mencionas, yo diría todo lo contrario, que inviertes el tiempo y  más si lo inviertes en ti, porque como anteriormente dije, una persona en la soledad que es sana, se  vuelve en su mundo interior para observar con cuidado que ocurre dentro de sí.

DIOS, LA AYUDA QUE MUCHOS NO QUIEREN VER.

Muchas veces me he topado con personas que tiene muchas dificultades;  oran todos los días y en cada momento (no digo que sea malo, más todo lo contrario), pero ellos desean que el mismo Dios baje del cielo y les soluciones sus problemas, eso es totalmente absurdo. Dios no puede ayudar a alguien que no se deja, Dios da la sabiduría, el discernimiento, la capacidad para darse cuenta de lo que a uno le sucede y por voluntad propia caminar por la senda del cambio y en búsqueda de soluciones. Dios se muestra y usa a personas de muchas maneras para ayudar a sanar heridas que muchos no ven o que se son a si mismo desconsiderados.  Hay personas que quieren que Dios obre un milagro y mágicamente soluciones todo sus problemas en un instante, cuando Dios jamás aria aquello, ya que él entiende que todo cambio se necesita un proceso constantemente para la salud psicológica y emocional de la persona.

CONCLUSIÓN.

Muchas personas espiritualizan “TODO”, sin embargo creo en la oración y en Dios, pero espiritualizar todo, es no darse cuenta del rol que a cada uno le corresponde, que es el saber pensar. Pide a Dios que te de sabiduría para saber actuar, recordando que tú no tienes todas las respuestas, como se decir   “aquel se cree que lo sabe todo, ha llegado a la cina de la tozudez”. Como decía el filosofo Buscaglya “Si quieres ser feliz solo jamás lo conseguirás”.

Oro para que estés cada día mejor con ayuda de Dios. Bendiciones.
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si deseas puedes escribirme a mi correo cris_fenix12@hotmail.com

REFERENCIAS
http://bibliaparalela.com/psalms/142-4.htm
Carl Honoré - libro Elogio de la lentitud. 
Otros.
http://www.articuloz.com/psicoanalisis-articulos/cuando-nos-sentimos-muy-solos-aun-cuando-tengamos-pareja-933797.html

http://www.carlhonore.com/



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